Esponjado sobre paredes

Esponjado sobre paredes

Aunque nunca hayas intentado un proyecto decorativo más allá de la aplicación de unas capas de pintura, puedes conseguir efectos espectaculares aplicando la técnica del esponjado, la más simple de todas.

La decoración a la esponja es, en esencia, una técnica en la que se utilizan varios colores, que se aplican sobre toda la superficie, uno tras otro, con una esponja de textura suave.

El efecto producido es moteado, y las combinaciones de color son ilimitadas. La textura natural de las esponjas de mar, mullida y abierta, fue lo que primeramente inspiró la técnica.

Las esponjas naturales son ideales para este trabajo, pero se puede simular el efecto utilizando esponjas sintéticas.

Tecnica de esponjado sobre paredes

Experimentar:

Conviene experimentar combinaciones de colores hasta conseguir el resultado deseado, ya sea con colo­res suaves y tonos pastel o con colores vivos y contrastados. En las paredes lisas —pintadas, enyesadas o empapeladas— se consigue, al aplicar la esponja, un resultado inmediato. Otros tipos de revestimiento, como la madera, la cerámica, el cristal o los laminados, también pueden ser tratados, lo único que se necesita es aplicar las pinturas adecuadas.

Elección del color:

La gran ventaja del esponjado es que el grado de dominio de un color sobre el otro puede variar y, por lo tanto, es fácil modificar el aspecto a medida que se va adelantando el trabajo. El color de base se puede ver en mayor o menor medida, según guste.

Al escoger un esquema de color para una habitación, se puede lograr un sutil efecto coordinado utili­zando para una de las capas un tono que esté presente en la tapicería o en las cortinas. Para ampliar el efecto, se deben usar los mismos colores en diferente orden para tratar accesorios de la habitación tales como lámparas o estanterías. El esponjado con sólo un color encima de una base queda sencillo, poco sofisticado, a veces incluso poco adecuado, ya que el resultado es como un suave sombreado; añadir una segunda capa de punteado con esponja cuesta muy poco más.

Inicio del trabajo:

Las instrucciones que se dan paso a paso enseñan a crear un efecto de esponjado capa por capa, pero vale la pena hacer siempre un ensayo antes de empezar. Incluso sabiendo la combinación exacta de los colores, es bueno probar la presión de la esponja sobre un papel: si la presión es más fuerte, las manchas quedan más aplastadas, sin mucho detalle; si la presión es muy poca, sólo se verá un efecto como de pequeños lunares sueltos. Sin embargo, este método, que puede ser interesante cuando se está utilizando un color vivo en la última capa, no queda bien si se trata de un color suave, porque apenas se vería.

Una vez alcanzada la presión correcta, empieza a trabajar. Entonces, lo que conviene es cambiar cons­tantemente el ángulo de la esponja para que no se repita el dibujo de la huella, porque no quedaría bonito.

Efecto general:

Si se está tratando una zona pequeña, es fácil darse cuenta del efecto general, pero si se trata de una habitación completa puede ocurrir que la presión so­bre la esponja se haya ido variando sin querer. Échate hacia atrás de vez en cuando y comprueba que el efecto sea uniforme y no se vea ningún parche.

Acaba siempre con un color antes de empezar el siguiente, y procura terminar una capa en una sola sesión para mantener la presión lo más parecida posible.

Limpieza del equipo:

Si has utilizado una pintura de emulsión al agua, todo lo que tienes que hacer es escurrir bien la esponja en un papel absorbente de cocina y luego lavarla con cuidado bajo el chorro del agua corriente con un poco de jabón.

Si has utilizado pinturas al óleo, pon un poco de disolvente en un cuenco y estruja la esponja dentro para quitar el máximo de pintura.

Lávala después en agua jabonosa y aclárala en agua corriente, hasta que ésta salga limpia. Deja secar la esponja al aire.

Copyright © 2009 Decorar paredes